Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Versión Española Versión Mexicana Ibercampus English Version Version française Versione italiana

14/8/2018  
      en Ibercampus en  | Consejo Editorial | Quienes Somos | Ideario | Contacto | Tarifas Publicitarias | Suscribirse | RSS RSS
Políticas
Políticas de inclusión
I+D+i
Capital humano
Economía
Cultura
Estrategias verdes
Salud
Sociedad y consumo
Deportes
Debates
Entrevistas
Educación
Becas & prácticas
Empleo y Formación
Iberoamérica
Tendencias jóvenes
Empresas y RSC
Universidades
EMPRESAS Y RSC Ampliar +  
El 68% de las empresas aseguró no haber desinvertido en México por razones de seguridad
La posible salida de México de Telefónica
Las empresas brasileñas deben mejorar en materia de DDHH
ACCOR MÉXICO
AMANCO DE MÉXICO
AMERICAN EXPRESS COMPANY (MÉXICO) S.A. DE C.V.
AMWAY DE MÉXICO
ARANCIA INDUSTRIAL
ARCA CONTINENTAL
BBVA BANCOMER
CADENA COMERCIAL OXXO, S.A. DE C.V.
CEMEX MÉXICO
CEUTA PRODUCE.
CINÉPOLIS
COCA - COLA DE MÉXICO
COOPERATIVA LA CRUZ AZUL, S.C.L
DANONE DE MÉXICO
DEL CAMPO Y ASOCIADOS S.A. DE C.V
DELOITTE
DELPHINUS
DESCAFEINADORES MEXICANOS S.A. DE C.V
EDENRED
ELI LILLY MÉXICO
EXPOK 
FEMSA LOGISTICA, S.A. DE C.V.
FINANCIERA INDEPENDENCIA
FINANCIERA PLANFIA
GAS NATURAL FENOSA EN MÉXICO
GNP SEGUROS
GRUPO ANJOR
GRUPO BIMBO
GRUPO CEMENTOS DE CHIHUAHUA
GRUPO DOLPHIN DISCOVERY
GRUPO FINANCIERO MONEX
GRUPO LALA
GRUPO MODELO
GRUPO PEÑAFIEL
GRUPO ZAPATA
HEWLETT PACKARD MÉXICO
HOLCIM MÉXICO S.A DE C.V
HOLDING DEL GOLFO
IMBERA (FEMSA EMPAQUES)
INDUSTRIAS PEÑOLES, S.A.B. DE C.V.
INTERCERAMIC
INTERPROTECCIÓN
ISBAN MÉXICO, S.A. DE C.V.
J.P. MORGAN GRUPO FINANCIERO, S.A. DE C.V.
JANSSEN DE MÉXICO, S. DE R.L. DE C.V.
JÁUREGUI, NAVARRETE Y DEL VALLE S.C.
JUGOS DEL VALLE
LABORATORIOS LIOMONT
MANPOWER GROUP
METLIFE MÉXICO
MICROSOFT MÉXICO
MONDELÉZ INTERNATIONAL
NESTLÉ MÉXICO, S.A. DE C.V.
NEXTEL DE MÉXICO
NOVARTIS
NUEVA AGROINDUSTRIAS DEL NORTE
PEPSICO ALIMENTOS MÉXICO
PHILIPS MEXICANA, S.A. DE C.V.
PRODUBAN MÉXICO
PRODUCTOS MEDIX S.A. DE C.V.
PROVIDENT MÉXICO
PWC MÉXICO
SANTANDER
SC JOHNSON
SEGUROS MONTERREY NEW YORK LIFE
SHELL
SIEMENS
SISTEMA DE CRÉDITO AUTOMOTRIZ, S.A. DE C.V. (SICREA)
SODEXO MÉXICO ON-SITE SERVICES
SOLUCIONES 24/7
SOLUCIONES DINÁMICAS
SUKARNE
SURA MÉXICO
TELEFÓNICA MÉXICO
TELÉFONOS DE MÉXICO S.A.B. DE C.V. 
US COTTON MÉXICO S. DE R.L. DE C.V
WALMART DE MÉXICO Y CENTROAMÉRICA
ZIMAT CONSULTORES
UNIVERSIDADES Ampliar +  
UNAM relanza su canal de televisión
El conflicto en Iztapalapa continúa durante el periodo de vacaciones de la UNAM
Finaliza la tensión entre los estudiantes de la unidad Xochimilco y la UNAM
 Universidades










































LIBROS

Libro


Redacción 17 de mayo de 2018 Enviar a un amigo
Comparte esta noticia en TwitterComparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a del.icio.usAñadir a YahooRSS


Luis torras 

El libro de Eli Pariser El filtro burbuja (Taurus, 2017) aborda el problema fundamental de la privacidad, la seguridad y la transparencia en Internet, probablemente la mejora tecnológica más importante de la Historia desde la aparición de la maquina de vapor. Se trata de un libro muy bien escrito, ágil, de fina inteligencia, -sensible a la complejidad el fenómeno humano-, y apoyado en una gran variedad de interesantes fuentes.

En un primer momento, Internet prometía un mundo más plano, descentralizado, democrático y moderno. Era el triunfo de lo descentralizado, del mercado, por encima de lo burocratizado. Internet ha favorecido una erosión «poderes centralizados» y ha favorecido un mayor empoderamiento (esa palabra tan en voga y tan mal utilizada por polítologos; empodera el mercado no el «político»), lo que ha permitido un «mayor control sobre nuestra propia vida», como afirmaba Esther Dyson, pionera de la Red. No en vano detrás de la revolución digital subyace un importante movimiento ‘libertarian’, incorformista y de contracultura (véase Fred TurnerFrom Counterculture to Cyberculture). Sin embargo, todas estas promesas han topado con límtes y no pocos problemas.

En el mundo digital, la seguridad, la privacidad y la transparencia siguen siendo importantes. Poco a poco, y al igual que sucedió con la economía industrial, la nueva economía generó sus propios gigantes: estamos en un escenario más plano, pero seguimos necesitando de «Facebooks» y «Googles» para filtrar, ordenar y, sobretodo, validar la gran cantidad de información que consumimos a diario procurando que sea un dieta equilibrada y que no se nos indigeste. En esta nueva era de la (sobre)información los datos son el «nuevo petróleo». Sin embargo, es un recurso del cúal hoy por hoy solo se pueden beneficiar unas pocas empresas «agregadoras», -desde Twitter a AirBnB o Uber-, encargadas de centralizar todos estos datos (filtrar y sesgar), para a la postre poder monetizar este nuevo activo, generalmente, al margen del usuario final, materia prima en todo este proceso.

El pacto implícito en la Red consiste en mejores servicios a cambio de información, pero se trata de un acuerdo asimétrico y opaco y que en cambio, esta en condiciones de ejercer una cada vez mayor influencia en la manera en la que nos informamos o nos comunicamos con el resto del mundo. Una influencia creciente de la que muchas veces no somos conscientes.

Los grandes players de Internet se defienden -y en parte con razón- de que sin la personalización y los filtros Internet dejaría de ser útil: sería peor que buscar una aguja en un pajar o un pistacho entre centenares de cascaras. Netflix, por ejemplo, cuenta con más de 140.000 referencias; sin filtros sobre lo que le puede gustar a cada perfil, sería una plataforma impracticable. Muchos lectores hemos descubierto auténticas joyas gracias Amazon hoy convertido en (casi) el mejor de los libreros. Para su fundador el visionario y transformador Jeff Bezos, Amazon no quería ser una «tienda de libros» sino una pequeña compañía de «inteligencia artificial» (el valor lo daba el algorítmo que permite mejor conocer al usuario y ofrecerle cada vez mejores productos). Esta misma tecnología la utiliza Google (fundada por dos matemáticos obsesionados con la IA) para, en vez de ordenar preferencias y gustos del usuario, jerarquizar páginas en Internet. Desde 2010 el popular buscador utiliza hasta 57 variables del usuario (desde ubicación, tipo de navegador, paginas consultadas con anterioridad), para adaptar las búsquedas al perfil del usuario.

El crecimiento del buscador a otras áreas, por ejemplo el lanzamiento de Gmail, sirven alpropósito. de conocer mejor el perfil del usuario para así mejorar los resultados del motor de búsqueda. Facebook (que desde 2010 alimenta el portal de noticias del The Washington Post y del The New York Times), Instagram, Twitter o WhatsApp, se han convertido en grandes «pozos de petróleo», en este caso de datos, con miles de usuarios. Estamos inmersos en una gran carrera por ver quién capaz de captar más y mejor información de un número cada vez mayor de usuarios. Más información equivale a un mejor conocimiento de los perfiles, mejores algoritmos, de manera que podemos ofrecer mejores servicios (oferta más personalizada) al usuario. El usuario se convierte en el contenido.

El triunfo de la información es total, pero la necesidad de filtros (buscadores y todo tipo de algoritmos) resulta ineluctable para ordenar toda esta información y no quedar literalmente sepultados por ella. La gran rivalidad entre Google y Facebook, dos de las mayores compañías que pugan por el liderazgo en las redes, es simplemente una lucha por captar más usuarios y tener una mejor información sobre ellos.

El problema es que todos estos filtros se nos aplican sin que nosotros seamos conscientes de ello. De esta forma, el sesgo inducido por esta creciente Inteligencia Artificial influye enormemente en la manera en la que nos aproximamos a la realidad sin que nos demos cuenta como señaló ya en su día Cass Sunstein. En muchos casos, ni la propia empresa sabe conoce el impacto real del sesgo aplicado por el algoritmo que va cambiando según acumula cada vez más y más datos y aprendiendo de la propia experiencia.

El reto es la gran opacidad y poco control de todo este proceso por parte del «teórico» cliente, convertido hoy en producto desechable. Además, estos filtros se edifican sobre los propios sesgos y limitaciones que acumula por defecto la propia mente humana (véase, por ejemplo, el excelente de Daniel KahnemanPensar deprisa, pensar despacio). Lluve sobre mojado. Estos sesgos tienen múltiples implicaciones que van más allá de como seleccionamos como nos informamos, también cómo creamos/innovamos, cómo definimos nuestra identidad o cómo nos cumunicamos con los demás y también tienen importantes limitaciones. Un filtro, -aunque sea inferido a partir de grandes cantidades de datos-, al final, no es más que una manera de «estereotipar», como acuñó Walter Lippman, lo que choca forntalmente con el «problema de inducción», formulado por David Hume en el s. XVIII.; investigaciones seguidas luego (entre otros) por Karl Popper y, más recientemente, Taleb en su popular libro El cisne negro. Tema complejo que el libro enamrca con solvencia.

El libro de Pariser explora todos estos nudos gordianos que ha ido acumulando Internet, repasando su historia reciente, mostrándonos algunos de los dilemas que tenemos por delante, así como el impacto que se deriva de todo ello. El coste marginal cero, la crisis de atención de los usuarios por el aluvión de noticias, el auge de la inteligencia artificial en todos los recobecos de la red, la falta de jerarquía en el mundo digital, o el cada vez más complejo reparto del poder entre lo centralizado y lo descentralizado son solo algunos de los elementos del complejo mosaico que nos dibuja el autor para aproximarnos una imagen más completa de Internet. Pariser concluye: “a medida que la tecnología dirige cada vez mejor nuestra atención, tenemos que observar atentamente hacia dónde la esta dirige.”

En 1965, el polifacético científico y escritor Isaac Asimov escribía en uno de sus relatos de ciencia ficción: «Todos los datos recogidos habían llegado a su término final. Nada quedaba por recoger. Pero todo lo recogido tenía que ser completamente correlacionado y unido en todas sus posibles relaciones.» La visión de Asimov ya esta aquí.

Un gran libro, imprescindible para navegar por Internet que ya es lo mismo que navegar por la vida.

En el mundo digital, la seguridad, la privacidad y la transparencia siguen siendo importantes. Poco a poco, y al igual que sucedió con la economía industrial, la nueva economía generó sus propios gigantes: estamos en un escenario más plano, pero seguimos necesitando de «Facebooks» y «Googles» para filtrar, ordenar y, sobretodo, validar la gran cantidad de información que consumimos a diario procurando que sea un dieta equilibrada y que no se nos indigeste. En esta nueva era de la (sobre)información los datos son el «nuevo petróleo». Sin embargo, es un recurso del cúal hoy por hoy solo se pueden beneficiar unas pocas empresas «agregadoras», -desde Twitter a AirBnB o Uber-, encargadas de centralizar todos estos datos (filtrar y sesgar), para a la postre poder monetizar este nuevo activo, generalmente, al margen del usuario final, materia prima en todo este proceso.

El pacto implícito en la Red consiste en mejores servicios a cambio de información, pero se trata de un acuerdo asimétrico y opaco y que en cambio, esta en condiciones de ejercer una cada vez mayor influencia en la manera en la que nos informamos o nos comunicamos con el resto del mundo. Una influencia creciente de la que muchas veces no somos conscientes.

Los grandes players de Internet se defienden -y en parte con razón- de que sin la personalización y los filtros Internet dejaría de ser útil: sería peor que buscar una aguja en un pajar o un pistacho entre centenares de cascaras. Netflix, por ejemplo, cuenta con más de 140.000 referencias; sin filtros sobre lo que le puede gustar a cada perfil, sería una plataforma impracticable. Muchos lectores hemos descubierto auténticas joyas gracias Amazon hoy convertido en (casi) el mejor de los libreros. Para su fundador el visionario y transformador Jeff Bezos, Amazon no quería ser una «tienda de libros» sino una pequeña compañía de «inteligencia artificial» (el valor lo daba el algorítmo que permite mejor conocer al usuario y ofrecerle cada vez mejores productos). Esta misma tecnología la utiliza Google (fundada por dos matemáticos obsesionados con la IA) para, en vez de ordenar preferencias y gustos del usuario, jerarquizar páginas en Internet. Desde 2010 el popular buscador utiliza hasta 57 variables del usuario (desde ubicación, tipo de navegador, paginas consultadas con anterioridad), para adaptar las búsquedas al perfil del usuario.

El crecimiento del buscador a otras áreas, por ejemplo el lanzamiento de Gmail, sirven alpropósito. de conocer mejor el perfil del usuario para así mejorar los resultados del motor de búsqueda. Facebook (que desde 2010 alimenta el portal de noticias del The Washington Post y del The New York Times), Instagram, Twitter o WhatsApp, se han convertido en grandes «pozos de petróleo», en este caso de datos, con miles de usuarios. Estamos inmersos en una gran carrera por ver quién capaz de captar más y mejor información de un número cada vez mayor de usuarios. Más información equivale a un mejor conocimiento de los perfiles, mejores algoritmos, de manera que podemos ofrecer mejores servicios (oferta más personalizada) al usuario. El usuario se convierte en el contenido.

El triunfo de la información es total, pero la necesidad de filtros (buscadores y todo tipo de algoritmos) resulta ineluctable para ordenar toda esta información y no quedar literalmente sepultados por ella. La gran rivalidad entre Google y Facebook, dos de las mayores compañías que pugan por el liderazgo en las redes, es simplemente una lucha por captar más usuarios y tener una mejor información sobre ellos.

El problema es que todos estos filtros se nos aplican sin que nosotros seamos conscientes de ello. De esta forma, el sesgo inducido por esta creciente Inteligencia Artificial influye enormemente en la manera en la que nos aproximamos a la realidad sin que nos demos cuenta como señaló ya en su día Cass Sunstein. En muchos casos, ni la propia empresa sabe conoce el impacto real del sesgo aplicado por el algoritmo que va cambiando según acumula cada vez más y más datos y aprendiendo de la propia experiencia.

El reto es la gran opacidad y poco control de todo este proceso por parte del «teórico» cliente, convertido hoy en producto desechable. Además, estos filtros se edifican sobre los propios sesgos y limitaciones que acumula por defecto la propia mente humana (véase, por ejemplo, el excelente de Daniel KahnemanPensar deprisa, pensar despacio). Lluve sobre mojado. Estos sesgos tienen múltiples implicaciones que van más allá de como seleccionamos como nos informamos, también cómo creamos/innovamos, cómo definimos nuestra identidad o cómo nos cumunicamos con los demás y también tienen importantes limitaciones. Un filtro, -aunque sea inferido a partir de grandes cantidades de datos-, al final, no es más que una manera de «estereotipar», como acuñó Walter Lippman, lo que choca forntalmente con el «problema de inducción», formulado por David Hume en el s. XVIII.; investigaciones seguidas luego (entre otros) por Karl Popper y, más recientemente, Taleb en su popular libro El cisne negro. Tema complejo que el libro enamrca con solvencia.

El libro de Pariser explora todos estos nudos gordianos que ha ido acumulando Internet, repasando su historia reciente, mostrándonos algunos de los dilemas que tenemos por delante, así como el impacto que se deriva de todo ello. El coste marginal cero, la crisis de atención de los usuarios por el aluvión de noticias, el auge de la inteligencia artificial en todos los recobecos de la red, la falta de jerarquía en el mundo digital, o el cada vez más complejo reparto del poder entre lo centralizado y lo descentralizado son solo algunos de los elementos del complejo mosaico que nos dibuja el autor para aproximarnos una imagen más completa de Internet. Pariser concluye: “a medida que la tecnología dirige cada vez mejor nuestra atención, tenemos que observar atentamente hacia dónde la esta dirige.”

En 1965, el polifacético científico y escritor Isaac Asimov escribía en uno de sus relatos de ciencia ficción: «Todos los datos recogidos habían llegado a su término final. Nada quedaba por recoger. Pero todo lo recogido tenía que ser completamente correlacionado y unido en todas sus posibles relaciones.» La visión de Asimov ya esta aquí.

Un gran libro, imprescindible para navegar por Internet que ya es lo mismo que navegar por la vida.


Otros asuntos de Libros
"El psicoanalista"
COMENTARIOS
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  E-mail (*):  
  Titulo:  
  Comentario:  
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website ibercampus.mx tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de ibercampus.mx y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Ibercampus.mx declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Suscríbete gratis a nuestro boletín
El Envés
La plenitud del vacío. Parte II
José Carlos García Fajardo
Vanity Fea
Sindicato de manteros
José Ángel García Landa
Futurolandia
La mano no tan invisible de Adam Smith
Antonio Pulido
Desde mi trastorno bipolar
La innovación que la discapacidad psíquica aporta a la gestión empresarial
Beatriz Tarancón Sánchez
Neuronas del alma. El intangible del cambio
Desarrollo de una estrategia nacional para impulsar la inteligencia artificial
Mar Souto Romero
Inclusión financiera
El riesgo de nueva crisis financiera europea, aún evitable
Carlos Trias
¿Hay derecho?
¿Por qué es bueno para el consumidor que los bancos compartan datos positivos de solvencia?
Matilde Cuena Casas
Transitar por Eurolandia
El neoliberalismo, ¿un nuevo paradigma o una estafa científica?
Donato Fernández Navarrete
Sociedad Inteligente
Presentación del libro "2025: Bienvenidos a la Sociedad Inteligente"
Rafael Martinez-Cortiña y Mar Souto Romero
Your international partner on-line
Blockchain: la tecnología de moda
Ángel Luis Vazquez Torres
Infolítico
El peligro de Trump para la supremacía de EEUU
Gustavo Matías
Universidad y futuro
Fanny Rubio, perfil de una profesora universitaria
Eva Aladro Vico
Desde China
La ciudad china de Hangzhou gestiona su tráfico con inteligencia artificial
Di Wang
Miss Controversias
Las matemáticas en el desarrollo económico actual
Ana González
Solidarios
El arte alivia y puede curar dolencias mentales
Carlos Miguélez Monroy
Cuestión de estilo
El lenguaje oscuro también puede ser una "jerga de rufianes"
Javier Badía
Economía sin dirigir
La Comunidad de Madrid, líder en creación de empleo de calidad
Iván Campuzano
Vueltas al conocimiento
El caso Asunta, la violencia simbólica contra las mujeres en los medios
Fátima Arranz
Gobierno y bien común
España será el epicentro de la nueva economía
Diego Isabel
Al otro lado del marketing
Facebook, YouTube, Twitter y Microsoft se unen para frenar el terrorismo en Internet
Clemente Ferrer
Goliardos s.XXI
Suicidio de la democracia
J. A. Ventín Pereira
Economía Zen
Digamos no al miedo
Miguel Aguado Arnáez
Luces de Bruselas
Fondos Estructurales y Fondos de Inversión Europeos
Raúl Muriel Carrasco
¿Quiere un blog propio y leído en todas las universidades?
Infórmese aquí
LIBROS
La reputación de España en el mundo
El hombre que susurraba a los elefantes
El mundo que nos viene. Retos, desafíos y esperanzas del Siglo XXI
El Gobierno de la empresa
Antisistema. Desigualdad económica y precariado político
Migraciones Internacionales
TESIS Y TESINAS
La digitalización realza la eficacia de los congresos presenciales, según una tesis de la UJI
España, 10º país en investigación en salud
cambio en Venezuela
Las mentiras tienen un 70% más probabilidades de ser retuiteadas que la verdad
Diversión y comodidad, principales principios orientadores de las TICs en la universidad
Cuando los estudiantes usan las herramientas tecnológicas sin fines educativos
Aviso Legal | Política de Privacidad | Consejo Editorial | Quienes Somos | Ideario | Contacto | Tarifas Publicitarias | RSS RSS